Un día después de que los agricultores catalanes levantaran los bloqueos, la situación en la AP-7 y la C-16 sigue lejos de la normalidad. Todavía hay cortado un carril por sentido en cada una de estas vías puesto que los equipos de mantenimiento siguen trabajando en la reparación de los daños ocasionados en la calzada.
Desde la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) se advierte de que este tipo de actuaciones no solo generan graves problemas de circulación y afectan al normal funcionamiento del transporte de mercancías, sino que además provocan un deterioro significativo de las infraestructuras públicas, cuya reparación requiere recursos técnicos y económicos extraordinarios.
El daño en el firme, la señalización y otros elementos de la vía supone un coste que acaba asumiendo el conjunto de la ciudadanía, al tratarse de infraestructuras financiadas con fondos públicos. Unos recursos que podrían destinarse a mejorar la seguridad vial, el mantenimiento de la red viaria o servicios esenciales y que, sin embargo, deben emplearse en subsanar desperfectos evitables.
La CETM quiere reiterar su respeto al derecho de manifestación y su comprensión hacia las dificultades que atraviesa el sector agrario. No obstante, insiste en que el ejercicio de este derecho debe ser compatible con el interés general y con el funcionamiento de sectores estratégicos como el transporte, que garantiza el abastecimiento a la población y a la industria.
Las movilizaciones pueden plantearse de otra forma, sin generar daños colaterales a otros sectores ni a la ciudadanía.
Por todo ello, la CETM hace un llamamiento a la responsabilidad y al diálogo, y pide que futuras movilizaciones se desarrollen sin realizar cortes de carreteras ni afectar a infraestructuras estratégicas.
LA CETM ALERTA DE LOS DAÑOS EN LAS INFRAESTRUCTURAS VIARAS TRAS LOS BLOQUEOS Y PIDE QUE NO SE CORTEN CARRETERAS EN FUTURAS PROTESTAS