Vila-real refuerza la limpieza en barrancos y caminos para un mantenimiento “óptimo” ante posibles lluvias o gota fría

limpieza  El Ayuntamiento de Vila-real, a través del departamento de Servicios Públicos y el programa Inem Agrario, ha intensificado en los últimos meses los trabajos de limpieza y mantenimiento de barrancos, cunetas y caminos rurales e imbornales, con el objetivo de garantizar un óptimo estado de las infraestructuras de desagüe de pluviales ante la previsión de que puedan producirse episodios de lluvias torrenciales o gota fría. El concejal de Servicios Públicos, Francisco Valverde, ha visitado esta mañana los trabajos de limpieza en las cunetas de la carretera de Onda que se están realizando en el marco de este plan municipal para “dejar todos los mecanismos de saneamiento y desagües de pluviales en estado óptimo”.

“Este año hemos tenido un verano con mucho calor y eso significa que se podría producir un episodio de gota fría en cualquier momento; por eso, desde el Ayuntamiento de Vila-real estamos poniendo todas las medidas a nuestro alcance para limpiar y acondicionar todos aquellos cauces por donde circula el agua, como barrancos, imbornales, tuberías o puentes y garantizar su estado óptimo para poder absorber el agua correctamente, como sucedió en las últimas lluvias”, explica Valverde. Con este objetivo, los 51 beneficiarios del programa Inem Agrario han reforzado, desde el pasado mes de julio y hasta el 27 de octubre, los trabajos de mantenimiento que realizan de forma continua las brigadas municipales durante todo el año.

“Nuestra principal prioridad han sido los barrancos en sus cruces con caminos rurales, sobre todo el barranco de Ràtils, y el refuerzo de la limpieza de los imbornales en el casco urbano”, añade Valverde, quien señala que estas actuaciones se han completado ya en los meses de verano. En estos momentos, los trabajos se centran en la limpieza y desbroce de caminos y cunetas, como el caso de la carretera de Onda, cuyo correcto estado es necesario para la canalización de las aguas procedentes de Onda a través de los colectores urbanos. “Evidentemente, si llueve 100 milímetros en 24 horas no se pueden absorber, pero los trabajos de limpieza y mantenimiento que venimos realizando permiten que, pasada la tromba de agua, la situación se normalice en poco tiempo. Es lo que pasó en las últimas lluvias, cuando cayeron 10 litros en una hora y en 15 minutos las infraestructuras de saneamiento y desagüe absorbieron el agua; después volvieron a caer 10 litros más y en un rato el agua volvió a irse. Esa es nuestra tarea, la de mantener en situación óptima la infraestructura de desagüe de las aguas pluviales”, señala el concejal.

Los 51 trabajadores del paro agrario se incorporaron al departamento de Servicios Públicos el 28 de julio en tres turnos de 17 personas cada uno. En estos momentos, se encuentra trabajando en las labores de limpieza de barrancos y caminos el último turno, que finalizará el 27 de octubre. El programa, subvencionado por el Servef, tiene un coste de 76.524 euros.