Los huertos urbanos de Vila-real ultiman las parcelas para iniciar los primeros cultivos a partir de octubre

huertos  Los primeros huertos urbanos de Vila-real podrán comenzar a cultivar sus primeras verduras a partir del mes de octubre. El proyecto “pionero” en la ciudad e impulsado por el departamento de Agricultura, se encuentra en estos momentos en una fase “muy avanzada” de ejecución, con el objetivo de poner a disposición de los vecinos y asociaciones de la ciudad las 36 parcelas en las que se divide el terreno, ubicado en la calle Ana Nebot con Camí la Mar.

“El proyecto de los huertos urbanos supone dar cumplimiento a uno de los compromisos del equipo de gobierno con la ciudadanía, al tiempo que responde a las peticiones que han venido realizando en los últimos años asociaciones de vecinos, Consell de Participació Ciutadana, y entidades de todo tipo. En este sentido, con los huertos urbanos demostramos una vez más que el ejecutivo local cumple sus promesas y da respuesta a las necesidades vecinales y la demanda social”, valora el concejal de Territorio, Emilio M. Obiol, quien no muestra “ninguna duda” de que la iniciativa “será un éxito”.

Así la augura también la cifra de preinscripciones registrada hasta el momento para poder gestionar alguna de las 32 parcelas de uso individual que se pondrán a disposición de la ciudadanía, con una treintena de peticiones a principios de julio. “Hace ya algún tiempo que hemos abierto la posibilidad de que los interesados en gestionar alguno de los huertos urbanos se preinscriban tanto en la sede del departamento de Agricultura, en la antigua Cámara Agraria, como en las entidades que colaboran con la iniciativa: la Comunidad de Regantes y la Cooperativa Católico-Agraria, Fundació Caixa Rural. A principios del verano contábamos ya con una treintena de inscritos, por lo que es probable que ahora superemos ya la cifra de parcelas ofertadas”, detalla. Para adjudicar los huertos, el Ayuntamiento está elaborando también la ordenanza y las bases que determinarán los criterios de adjudicación, priorizando, entre otras cuestiones, aquellas solicitudes de personas con rentas bajas (en activo o pensionista) o parados de larga duración.

Además de las 32 de uso individual, de 42 metros cuadrados, los huertos urbanos han reservado otras cuatro parcelas de 99 metros cuadrados destinadas a las asociaciones de la ciudad que trabajan en el ámbito de los Servicios Sociales, además de una última parcela de 475 metros cuadrados para actividades formativas. “Hemos incluido en el proyecto una parcela laboratorio o taller que supone toda una novedad respecto a otras iniciativas de este tipo”, señala Obiol.

Los trabajos para la habilitación de estos huertos urbanos, con un presupuesto de 25.500 euros, comenzaron a finales de julio y consisten en la preparación de la tierra, la construcción de una balsa de riego y una caseta para guardar aperos, así como la aplicación del sistema de riego. “La ubicación de los huertos es muy importante, porque debía estar en una zona donde el riego por goteo no estuviera instalado para poder practicar una agricultura tradicional”, detalla el edil, quien apunta también la posibilidad de que los huertos urbanos reciban el nombre de Fila 13, “en referencia a la fila que discurre junto a la parcela y que abastecerá estos 3.044 metros cuadrados”. La ubicación de estos terrenos permitirá en un futuro ampliar el proyecto si existiese demanda suficiente, “prácticamente duplicando los 3.000 metros existentes hacia el este”.